MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA
Por Mtro. Marcos Gallegos Flores
Provengo de una familia cuyos integrantes son docentes; mi madre fue maestra de primaria, mi tía fue maestra de primaria y mi hermana y su esposo son maestros en educación especial, y yo sin proponérmelo también soy docente. Me gustan los deportes y yo quería ser maestro en educación física pero para serlo tenía que trasladarme de mi pueblo (Cd. Saucillo, Chih.) a la capital del estado y por falta de recursos económicos por parte de mis padres, tuve que estudiar para ingeniero agrónomo en la única escuela del nivel superior que había en la región; no fui un alumno muy sobresaliente en cuanto a calificación se refiere y sólo me esforcé para obtener la calificación mínima para conservar la beca de estudio que tuve y conservé desde secundaria hasta la universidad.
Me gradué como Ingeniero agrónomo fitotecnista, pero cuando egresé las fuentes de empleo en mi ramo ya estaban saturadas, por lo que trabajé en un taller de soldadura y en la termoeléctrica esporádicamente durante 2 años, al tiempo que metía solicitudes de empleo en varias empresas públicas y privadas pero nunca fui aceptado.
Entré a trabajar en una escuela preparatoria por cooperación el 18 de abril de 1988 después de que varios maestros huyeron del grupo de tercer año por la disciplina que el grupo mostraba o por carecer de conocimientos para impartir la materia de Física. Terminé el semestre y cuando ya había hecho planes para irme de mojado a Estados Unidos con mis primos (también ingenieros) el subdirector me informó que le gustaría que les siguiera ayudando en la preparatoria y que había posibilidades de trabajar en el CEBACH que en ese tiempo se creó como requisito para que las escuelas normales fueran consideradas como licenciaturas. Despedí a mis primos que se fueron en el tren hacia la frontera en el entendido de que en caso de que no se concretara el empleo los alcanzaría posteriormente en la ciudad de Los Ángeles California (ellos viven allá).
Se concretó el empleo, asistí a cursos a la ciudad de México y me incorporé a la nueva escuela siendo de los fundadores y recibiendo innumerables satisfacciones desde el inicio hasta la fecha. Posteriormente estudié la Maestría en Ciencias en Horticultura y Agronegocios y desde hace 10 años también trabajo en el Instituto Tecnológico de Delicias. Entre los dos planteles completo 40 horas de las cuales éste semestre tuve 38 ante grupo; atendí 8 grupos en el CEBACH con las materias de Biología I, Ecología y Matemáticas IV y 2 en el tecnológico con las materias de Probabilidad y Estadística y Taller de Investigación I. También trabajé como docente durante dos años en la Maestría en Ciencias en Enseñanzas de las Ciencias vía internet con las materias de geometría y probabilidad y estadística y en la Maestría en Ciencias en Ingeniería Industrial con la materia de seminario de tesis (ambas maestrías ya no funcionan)
En un inicio pensé en ir soltando horas en el CEBACH para obtener el tiempo completo en el Tecnológico, pero me di cuenta que quizá por la no malicia de mis alumnos de bachillerato, por su frescura, por su interés por aprender y por la relación menos fría con ellos (los del nivel superior sólo piensan en aprobar la materia con el mínimo trabajo y en divertirse fuera de la escuela) hicieron que reconsiderara y aprovechando que se recorrió el injusto tope de 28 horas que teníamos a 32 solté 4 del tecnológico y las adquirí en el CEBACH; espero completar en un futuro no muy lejano el tiempo completo en el CEBACH.
Los motivos de satisfacción han sido muchos y creo que he dejado huella (positiva) en la mayoría de mis alumnos, y lo veo cuando a pesar del transcurrir del tiempo cuando nuestros caminos se vuelven a cruzar, agradecidos se acercan para recordar los bellos momentos que compartimos en el plantel; muchos de ellos me invitan a sus graduaciones en universidades, a sus bodas, al bautizo de sus hijos, etc. ; otros se acercan para pedirme un consejo o para solicitarme material que les pueda ser útil en su trabajo como docente, etc. O simplemente pasan por mi casa para saludarme y platicarme que han hecho de su vida. (El semestre pasado me encontré con un alumno que me dijo: vengo para comentarle cómo me han servido sus consejos y sus enseñanzas, tengo una profesión, gano bien y por mi trabajo ya fui a Alemania y a Canadá; la semana pasada dos exalumnos están próximos a egresar y se acercaron gustosos para saludarme). Los invito para que me visiten en mi metroflog (http://www.metroflog.com/mmggff) para que lean otros detalles por los que no me arrepiento de ser un maestro en el nivel medio superior.
Los motivos de insatisfacción que reconozco es cuando los veo trabajar en tiendas departamentales o en maquiladoras como obreros o como peones en la construcción, me siento muy mal, porque siempre los motivé para que siguieran superándose y fueran alguien en la vida; que si querían darle una mejor vida a sus hijos que la que ellos recibieron, la única forma era seguir estudiando (la mayoría pertenece a familias con bajo ingreso económico).
También me deprime la burocracia y el desinterés de quienes deben proporcionar los apoyos a la educación y quienes proporcionan programas y actividades inútiles y desgastantes (no es el caso de ésta especialización).
Ésta es mi narración sobre mi confrontación con la docencia, espero que les guste y que más adelante se abran otros foros cómo éste para poder compartir más experiencias; hasta el momento he leído con interés parte de la historia de su vida de todos mis compañeros, que me han permitido conocerlos un poco más. ¡Me gusta el grupo! Porque somos tan diferentes unos a otros que enriquecen ésta especialización.
¡Saludos a todos!
Atte. Marcos
